La revisión de caldera en Madrid tiene dos motivos, y solo uno se cuenta bien. Cada otoño recibimos la misma llamada: la caldera no arranca el primer día de frío. La mayoría de esas averías se habrían visto venir en una revisión. Y hay otra razón menos evidente para hacerla: la normativa obliga, aunque no con la frecuencia que suele contarse.
Qué obliga realmente la normativa
El RITE, en su instrucción técnica IT 3, fija el mantenimiento mínimo de las instalaciones térmicas. Para una caldera mural individual de vivienda, de potencia igual o inferior a 70 kW, ese mínimo legal es una revisión cada dos años, no cada año. Conviene decirlo claro porque circula mucha información contraria.
Cosa distinta es la inspección periódica de la instalación de gas, que corresponde a la compañía distribuidora y se realiza cada cinco años. Y distinta también es la recomendación técnica: nosotros aconsejamos revisarla todos los años, no por obligación legal sino porque una caldera que trabaja seis meses al año acumula incrustaciones y desajustes que en dos temporadas ya se notan en el consumo y en las averías.
Si tu comunidad tiene caldera central, o el equipo supera los 70 kW, entonces sí entran periodicidades más exigentes y un mantenimiento contratado con empresa habilitada.
Qué comprobamos en una revisión de caldera en Madrid
Combustión y seguridad de llama
Empezamos por el análisis de combustión con analizador calibrado, que es lo que dice si el quemador está trabajando bien o desperdiciando gas. Revisamos el estado del electrodo de ionización, la pieza que detecta la presencia de llama: cuando falla, la caldera se bloquea sola aunque todo lo demás esté perfecto. Y comprobamos la estanqueidad y la respuesta de la válvula de gas.
Intercambiador, presión y evacuación
El intercambiador de calor se limpia para eliminar las incrustaciones de cal que reducen la transferencia térmica y disparan el consumo. Ajustamos la presión del circuito al rango correcto, entre 1,2 y 1,5 bares en frío: un valor fuera de ese margen, y sobre todo uno que fluctúa, delata una fuga o un vaso de expansión sin precarga. Terminamos limpiando el sifón de condensados, imprescindible en las calderas de condensación y una de las causas más frecuentes de bloqueo.
Extracción de humos
Verificamos el presostato de humos y el estado del conducto de evacuación. Un presostato que no actúa con precisión deja la caldera desprotegida ante una obstrucción en la salida, que es justo el escenario que nadie quiere.
Qué cuesta y qué te llevas
Nuestro desplazamiento es de 50 € y el servicio mínimo, de 90 €. Al terminar entregamos el certificado de mantenimiento firmado por técnico habilitado, que es el documento que te pedirá tu aseguradora si algún día hay un siniestro. Sin esa constancia, la compañía puede discutir la cobertura, y ahí la diferencia entre tener el papel o no tenerlo deja de ser una cuestión de cien euros.
Cuándo pedir cita
El mejor momento es septiembre u octubre, antes de que la caldera lleve semanas trabajando y antes de que se llenen las agendas. Puedes ver el detalle del servicio en la página de mantenimiento de calderas en Madrid, y si lo que tienes ya es una avería declarada, lo tuyo es la reparación de calderas. Trabajamos en toda la Comunidad de Madrid con técnicos propios.
Señales de que tu caldera pide revisión ya
No hace falta esperar al bimestre que marca la norma. Estos síntomas son motivo suficiente para adelantarla:
- La presión baja sola y hay que rellenar cada pocas semanas.
- El agua caliente sale a golpes de temperatura o tarda más que antes.
- La caldera se bloquea y hay que rearmarla, aunque luego funcione.
- Aparecen ruidos nuevos al arrancar el quemador.
- La factura del gas ha subido sin que hayáis cambiado de hábitos.
- La llama se ve amarilla o anaranjada en vez de azul.
Los cuatro primeros suelen resolverse en la propia revisión. El último, si lo ves, apaga la caldera y llámanos antes de tocar nada: una combustión incompleta es lo que produce monóxido.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio revisar la caldera todos los años?
En una vivienda con caldera individual de menos de 70 kW, no: el mínimo que fija el RITE es cada dos años. Anual es nuestra recomendación técnica, no una obligación legal.
¿La revisión es lo mismo que la inspección de gas?
No. La inspección de la instalación de gas la hace la distribuidora cada cinco años y revisa la instalación, no la caldera. Son dos cosas distintas y ninguna sustituye a la otra.
¿Qué pasa si no tengo el certificado y hay un siniestro?
La aseguradora puede pedir la constancia del mantenimiento. Si no existe, tiene margen para discutir la cobertura de los daños, y ahí el ahorro de no haber revisado sale caro.
¿Cuánto dura una revisión?
Entre cuarenta minutos y una hora si la caldera está accesible y no aparece nada que reparar.



